Tame Impala se ha despedido este miércoles de España, como parte del Deadbeat Tour, con su concierto en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Tras el lanzamiento de su último álbum, que da nombre a la gira, el grupo musical australiano, liderado por Kevin Parker, ha ofrecido por primera vez en la capital catalana una actuación en solitario fuera del Primavera Sound.
Con una propuesta sonora similar a la de Tame Impala, la banda RIP Magic ha actuado como telonera. Los 5 artistas londinenses ofrecieron al público un espectáculo con sus mejores canciones donde han destacado los efectos 3D para la ambientación. Fue al ritmo de ‘Apocalypse Dreams’ que la banda australiana ha arrancado su característico show marcado por un intenso juego de luces, cambios de escenario y estructuras móviles sobre el escenario principal.
Un concierto hipnótico de rock psicodélico

A lo largo de un set de 23 canciones, Parker ha demostrado su talento, alternando entre sintetizadores, pedales y su propia creación instrumental, Orquídea, para construir un laboratorio sonoro de rock psicodélico. Las interpretaciones de temas como ‘Afterthought’, con el saludo a los fans de la primera fila, y ‘Drácula’, que cerró la primera parte del espectáculo, crearon algunos de los momentos más memorables del concierto.
Durante el tramo final, el cantante australiano se ha dirigido al público animándolo a disfrutar, lo máximo posible, lo que quedaba del show . A diferencia de la actuación en Madrid, Tame Impala ha interpretado esta vez ‘Obsolote’, una sorpresa para todo el público . El cierre ha llegado con ‘End of Summer’, casualmente la canción final de su última producción, la cual puso punto definitivo a una noche inolvidable.
